Después del verano muchos vehículos acumulan más kilómetros de lo habitual debido a viajes, escapadas y desplazamientos largos. Octubre suele convertirse en un buen momento para revisar el estado del coche y uno de los mantenimientos más importantes es el aceite del motor. Explicamos por qué desempeña un papel tan importante y qué señales pueden indicar que necesita revisión.
Después de las vacaciones de verano llega la vuelta a la rutina. El coche vuelve a utilizarse para desplazamientos diarios, trayectos urbanos o viajes de trabajo, pero en muchos casos arrastra un mayor número de kilómetros acumulados tras semanas de viajes y desplazamientos más largos de lo habitual.
Cuando hablamos de mantenimiento preventivo, solemos pensar rápidamente en neumáticos, frenos o batería, pero existe un elemento esencial para el funcionamiento del motor que muchas veces pasa desapercibido: el aceite.
En Talleres Murillo vemos con frecuencia situaciones en las que pequeños retrasos en determinados mantenimientos terminan convirtiéndose con el tiempo en desgastes innecesarios o en un funcionamiento menos eficiente del vehículo.
Por eso queremos explicar qué función tiene el aceite, qué puede ocurrir si se retrasa demasiado su sustitución y qué señales pueden indicar que necesita atención.
¿Por qué es tan importante el aceite del motor?
El aceite tiene una función mucho más importante de lo que muchas personas imaginan.
Su trabajo principal consiste en lubricar las diferentes piezas móviles del motor para reducir la fricción entre ellas.
Pero además también ayuda a:
- reducir el desgaste interno
- controlar la temperatura del motor
- limpiar residuos generados durante la combustión
- proteger determinados componentes frente a la corrosión
- favorecer un funcionamiento más eficiente
En otras palabras, el aceite trabaja continuamente mientras el vehículo está funcionando.
El problema aparece porque, con el paso del tiempo y los kilómetros, pierde parte de sus propiedades.
El aceite también envejece
Muchas veces existe la idea de que si el coche funciona correctamente no hay motivo para preocuparse.
Sin embargo, el aceite se deteriora progresivamente incluso aunque el vehículo no presente síntomas evidentes.
Factores como:
- kilómetros recorridos
- temperaturas elevadas
- tipo de conducción
- trayectos urbanos frecuentes
- tiempo transcurrido desde el último mantenimiento
pueden influir directamente en su desgaste.
Tras los meses de verano, donde muchos vehículos realizan viajes largos y trabajan durante más tiempo y con temperaturas elevadas, revisar este punto puede resultar especialmente recomendable.
Qué puede ocurrir si se retrasa demasiado el cambio
El deterioro del aceite suele producirse de forma gradual.
No es algo que suceda de un día para otro, pero retrasar demasiado la sustitución puede afectar progresivamente al funcionamiento del motor.
¿Qué situaciones pueden aparecer?
Mayor desgaste interno
Cuando el aceite pierde capacidad de lubricación aumenta la fricción entre componentes.
Esto puede generar un desgaste superior en determinadas piezas del motor.
Menor capacidad de limpieza
El aceite también ayuda a arrastrar partículas y residuos que aparecen durante la combustión.
Con el tiempo pierde eficacia y puede favorecer la acumulación de suciedad.
Aumento de temperatura
Otra función importante consiste en colaborar en la refrigeración de determinadas zonas internas.
Cuando el aceite ya no trabaja en condiciones óptimas puede disminuir esta capacidad.
Pérdida de rendimiento
En algunos casos pueden aparecer pequeñas sensaciones que inicialmente pasan desapercibidas:
- motor menos suave
- respuesta menos rápida
- ruido ligeramente superior
- aumento del consumo
Muchas veces estos cambios aparecen poco a poco.
Algunas señales que conviene observar
Aunque los vehículos actuales incorporan avisos electrónicos y sistemas de mantenimiento, también existen algunos síntomas que pueden indicar la necesidad de revisar el vehículo:
✔ aviso de mantenimiento en el cuadro
✔ ruido diferente del motor
✔ aumento del consumo de aceite
✔ sensación de menor suavidad al conducir
✔ exceso de kilómetros desde la última revisión
En cualquier caso, lo más recomendable siempre es seguir los intervalos establecidos por el fabricante.
El tipo de conducción también influye
No todos los coches trabajan en las mismas condiciones. Por ejemplo:
Conducción urbana frecuente
- más arranques y paradas
- trayectos cortos
- más esfuerzo del motor
Viajes largos por carretera
- funcionamiento más constante
- menor número de cambios bruscos
Uso intensivo o muchos kilómetros anuales
- mayor desgaste del lubricante
Por eso dos vehículos idénticos pueden necesitar cuidados diferentes según el uso que reciben.
Un mantenimiento sencillo puede evitar problemas mayores
En Talleres Murillo siempre insistimos en la importancia del mantenimiento preventivo. Muchas veces pequeñas revisiones realizadas a tiempo ayudan a evitar averías más importantes y permiten mantener el vehículo funcionando en mejores condiciones durante más tiempo.
Si han pasado muchos kilómetros desde la última revisión o existen dudas sobre el estado del vehículo, puede ser un buen momento para revisarlo. De la mano de nuestro servicio especializado de cambios de aceite trabajamos con vehículos de todas las marcas y analizamos las necesidades específicas de cada coche para mantener su funcionamiento y rendimiento en condiciones óptimas.
A veces, una operación de mantenimiento aparentemente sencilla puede convertirse en una de las mejores formas de cuidar el motor y prolongar la vida útil del vehículo.