Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

¿Que es la carbonilla del vehículo? Te contamos que es la descarbonización de los motores

Si conduces a bajas revoluciones (normalemnte sucede en recorridos urbanos), favorece la aparición de esta carbonilla, entre otras causas, que puede provocar fallos en la combustión que harán perder potencia al motor.

Como los humanos, los coches también pueden padecer colesterol, se podría decir… y te preguntarás cómo puede ser eso. Es porqué la carbonilla que se deposita en el motor, al igual que lo hace el colesterol en nuestras venas, puede taponar las conducciones si no realizas una descarbonización de motores.

Nosotros como especialistas en motor y todo lo referente a los vehículos, te queremos explicar que es la carbonilla y como afecta al motor de tu vehículo, en especial a los diésel.

Con los nombres de hollín o calamina, la carbonilla es uno de los peores enemigos de los coches, porqué de forma silenciosa se va depositando en los diferentes conductos del vehículo, hasta provocar taponamientos que afectarán a los inyectores, a la válvula EGR (la encargada de reducir la emisión de óxido de nitrógeno a la atmósfera) o en el filtro antipartículas.

Esta carbonilla está formada por componentes residuales del propio combustible, metales o azufre que se genera normalmente a causa de la combustión incompleta del diésel. Puede ser que una de las causas de la acumulación venga determinada cuando esta carbonilla vuelve a la admisión, por medio de la válvula EGR que reintroduce los gases de escape, cuando el motor trabaja a temperatura de funcionamiento y a carga parcial.

Por otro lado, otra de las causas de la generación del hollín es la ventilación del cárter. La válvula PCV, que elimina el exceso de presión, introduce en el colector de admisión una mezcla de vapores de aceite además de pequeñas partículas de suciedad y otros gases resultantes de la combustión. Debido a este proceso no se resta potencia al motor y se evita la expulsión a la atmósfera.

Cuáles son los problemas de la acumulación de carbonilla

La acumulación de la carbonilla provoca la obstrucción de la propia válvula EGR y del colector de admisión. A causa de este bloqueo, los gases entran de forma contínua, retroalimentando el problema y con el colector de admisión sucio al tener las paredes con carbonilla adherida a ellas, hace que el flujo de aire se modifique y entre más rápidamente o “formando torbellinos” además de bloquear las mariposas o “palomillas” del sistema de admisión variable, si se dispone de él.

Si detectas que tu coche pierde potencia y aceleración, o notas un mayor consumo y tirones o vibraciones puede ser que tengas carbonilla acumulada provocando el mal funcionamiento del mismo.

La carbonilla se forma cuando se conduce a bajas revoluciones, normalmente en trayectos urbanos donde no se suele correr tanto, por lo que se aconseja realizar de vez en cuando trayectos más largos donde se puedan subir las revoluciones. Te aconsejamos circular entre las 1.800 y 2.500 r.p.m. para diésel, y entre las 2.500 y 3.500 r.p.m. para gasolina y realizar la descarbonización. Además te recomendamos realizar la descarbonización del motor de forma periódica cada 40.000 o 60.000 km, ya que aportará beneficios como el ahorro de combustible (8% a 15%), reducción del riesgo de averías, la mejora de la aceleración y el restablecimiento de la potencia de toque o la reducción de la emisión de gases contaminantes. Con esto el motor rejuvenece y recupera el rendimiento y las prestaciones de origen.